Disfrutar del baile no de que nos miren

Aunque muchos mariconcetes salseros, prefieren que les miren.
Baila sin importarte lo más mínimo que te miren.

Sobre todo lo hacen los novatos las primeras veces que salen a bailar salsa, fuera del ambiente seguro que tienen en la academia donde están aprendiendo a bailar salsa, el preocuparse porque otras personas los estén mirando cuando aún no tienen o no creen tener la suficiente seguridad en si mismos, como para bailar sin importarles lo más mínimos quien o quienes los estén mirando.

Y no saben que a los novatos nadie los mira. Cuando miramos a alguien es cuando detectamos a una pareja que por los motivos que sean, nos agrada contemplar sus evoluciones bailando, no a los novatos que rara es la vez que hacen algo más allá del paso básico y como mucho algún que otro enchufla. A los novatos, nadie los mira. Salvo otros novatos, claro.

Yo por si acaso, les recomiendo siempre que se vayan en grupo a una esquina de la pista de baile y ahí protegidos entre ellos, hagan lo que buenamente sepan hacer, quieran hacer o se acuerden de hacer, y sobre todo que practiquen, que cuanto más practiquen antes van a aprender a bailar correctamente. Es como predicar en el desierto, que salvo honrosas excepciones, se cortan mucho a la hora de decidirse a salir a bailar por su cuenta.

Me refiero en este artículo a los hombres, que con las mujeres la cosa cambia desde el momento que hombres de otros grupos de baile las sacan a bailar y les van haciendo un montón de cosas que aún no han visto en clase, y que normalmente suelen interpretar las marcas, aprendiendo así a bailar mucho antes que los hombres, sobre todo en las clases de salsa cubana.