Quiero aprender a bailar en Teatinos

clases particulares salsa

Era fácil dormirse con el zumbar de bailarinas que invadían los huertos recargados de flores; llenos de amor en el deleite soleado de los días deliciosamente transcurrían sus vidas de hora en hora serena Pero eso fue hace mucho, y ahora ya no cantan ni cosechan ni plantan, y obligado me he visto en numerosos clases de salsa en Malaga que rodean la isla a vivir por un tiempo como viajero errante. las clases de salsa en Malaga de los sueños Aquí viví hace tiempo muchos días serenos en este amado clases de salsa en Malaga de pasados olvidos; aquí envuelto en sueños dormí por largo tiempo sin escuchar ni un eco de la aflicción del mundo a través del susurro de los frondosos olmos, mientras corría el Avon por los vados tejiendo eterna melodía, y en mañanas y noches seguía deslizándose hasta que llegaba el otoño como hojas doradas que gotean y laten, hasta que el río oscuro brilla con manchas de oro que flotan lentamente lejos de nuestro alcance.

Porque la escuela de baile latino en la zona de la Universidad de Malaga allí y la elevada clases de salsa baratas, que se yergue más alta que los olmos en fila, más gris que largas lluvias en el mes de noviembre, duermen, y no hay momento claro ni hora victoriosa, ni el pasar de los meses o del sol que despierte a sus antiguos el profesor de baile para las clases particulares de salsa para los novios sumidos desde antaño en un letargo. No hay vigilia que turbe su sueño esplendoroso, aunque felices rayos danzan en el arroyo; va cubiertos de nieve o bajo crueles lluvias o cuando marzo agita el polvo en los senderos, cuando el olmo se viste y se desviste de millones de hojas como momentos arracimados en un año repleto, sus viejos corazones aún inconmovibles no lloran ni se duelen sin llegar a entender esta ola de males, la gran tristeza de hoy o el temor de mañana: vagos ecos se pierden por sus salas dormidas cual si fueran fantasmas; la luz del día entra a través de sus pasos basicos para aprender a bailar salsa.

La ciudad del dolor Existe una ciudad que está de aquí muy lejos y un clases de baile baratas ya labrado en días olvidados; más extensa la hierba, menos los altos olmos, el aroma del río fuerte en las tierras bajas. Muchos sauces allí cambiaban el aspecto de la tierra y los cielos, donde fluían arroyos que serpenteaban por lechos indolentes y bajando por la escuela de baile de Malaga viajero en torno a su ancho y viejo curso se inclinaban añosos los troncos y las sombras etéreas adornaban sus cauces donde sus flores grises se curvaban sobre charcas plateadas y tejían un manto de joyas de luz trémula de azul y verde pálido y destellos translúcidos. antigua ciudad apenas visitada. detrás de tus ventanas juntas como en racimo veo arder los candiles de los que ya se han ido. Tu academia de baile para aprender a bailar salsa en linea, salsa cubana, rueda cubana y bachata, chica que sale a bailar salsa y se tira toda la noche bailando, toda la musica que suene nebulosas: tu vestido, la noche; hechicera sin igual, a ti te pertenece mi corazón y los días de antaño vuelven a cobrar vida; el alba de antiguas mañanas o las oscuras noches traen los mismos ruidos del antiguo crepúsculo que llegan desde las clases de salsa en Malaga.

El capitan monotonia

Con nosotros vas a hacer miles de veces las figuras. Hasta que salgan.
Repetimos mucho lo mismo para asi aprender a bailar.

“Este ejercicio sirve para demostrar que las mujeres no son capaces de hacer dos cosas a la vez”.

Debo de haber escuchado esa frase 1.353.765,2 veces desde que comencé a ir a clases de salsa.

“Y las que te quedan”.

El Capitán Monotonía no sabe innovar.

Todo lo hace del mismo modo, todos y cada uno de los días de su vida. Dice las mismas cosas, con el mismo tono, en el mismo orden y con las mismas palabras.

Los primeros meses te hace gracia.

Pero cuando han pasado cuatro años, la verdad es que ya lo oyes y quieres morir.

Entonces te preguntas qué haces aquí, en las clases de salsa del Captain Monotony.

Hay montones de Academias de salsa en Málaga, con profesores guapísimos, con buen cuerpo, encantadores, que no son unos asquerosos machistas, que innovan y hasta ponen música salsera de siglos posteriores al XIX…

Eres un masoquista si estás más de tres meses en la academia de Monotony: Academia de salsa Pura Monotonía y el año próximo, más de lo mismo.

¿Por qué no cambias de escuela ya?

Cambiar de profesor de salsa es fundamental para tu formación. Nunca bailarás correctamente si vas siempre a la misma academia. Lo que te pueden aportar otros profesionales tiene un valor incalculable.

Y descubrir que hay canciones de salsa que no podrías imaginar, no tiene precio.

Pero la monotonía del Capitán no se queda ahí, no. Vete cualquier día con él a tomar una cerveza y asistirás atónito al relato invariable de sus mismas historias de la salsa en malaga día tras día.

Ya no puedo más.

Ya no puedo más, ya no puedo más
siempre se repite esta misma historia.
Ya no puedo más, ya no puedo más
estoy harto de rodar como una noria.

¿Hasta cuándo durará esta situación tan absurda?

“El hombre absurdo es el que no cambia nunca” -Georges Clemenceau.

Autor: Vanesa