Disfrutar del baile no de que nos miren

Aunque muchos mariconcetes salseros, prefieren que les miren.
Baila sin importarte lo más mínimo que te miren.

Sobre todo lo hacen los novatos las primeras veces que salen a bailar salsa, fuera del ambiente seguro que tienen en la academia donde están aprendiendo a bailar salsa, el preocuparse porque otras personas los estén mirando cuando aún no tienen o no creen tener la suficiente seguridad en si mismos, como para bailar sin importarles lo más mínimos quien o quienes los estén mirando.

Y no saben que a los novatos nadie los mira. Cuando miramos a alguien es cuando detectamos a una pareja que por los motivos que sean, nos agrada contemplar sus evoluciones bailando, no a los novatos que rara es la vez que hacen algo más allá del paso básico y como mucho algún que otro enchufla. A los novatos, nadie los mira. Salvo otros novatos, claro.

Yo por si acaso, les recomiendo siempre que se vayan en grupo a una esquina de la pista de baile y ahí protegidos entre ellos, hagan lo que buenamente sepan hacer, quieran hacer o se acuerden de hacer, y sobre todo que practiquen, que cuanto más practiquen antes van a aprender a bailar correctamente. Es como predicar en el desierto, que salvo honrosas excepciones, se cortan mucho a la hora de decidirse a salir a bailar por su cuenta.

Me refiero en este artículo a los hombres, que con las mujeres la cosa cambia desde el momento que hombres de otros grupos de baile las sacan a bailar y les van haciendo un montón de cosas que aún no han visto en clase, y que normalmente suelen interpretar las marcas, aprendiendo así a bailar mucho antes que los hombres, sobre todo en las clases de salsa cubana.

Donde mejor se aprende a bailar es bailando

Bailar mucho, es es lo mejor que puedes hacer para dominar el baile de la salsa.
Cuanto más bailes, mejor lo harás.

Salir a bailar salsa es el mejor consejo que doy a quienes quieren aprender a bailar salsa en un tiempo razonable, pero por motivos tal vez de timidez o inseguridad, no todo el mundo sigue sino todo lo contrario: hay muchas personas que prefieren estar más tiempo en clase aprendiendo a bailar, antes de salir a las discotecas a soltarse con esas nuevas habilidades que el baile les ha proporcionado o les está proporcionando.

No es una idea tan descabellada, pero a diferencia de otros conocimientos como pudieran ser por poner un ejemplo la conducción de vehículos a motor, el baile es algo que desde el primer día puedes intentar practicar por tu cuenta con personas desconocidas, en la total confianza que si algo sale mal, no ocurre absolutamente nada malo. Salvo que pises con furia a tu pareja, claro.

Pero claro que no todo el mundo viene a las clases de baile con la misma idea de aprender para luego bailar en los bares y discotecas, que hay quienes se sienten atraídos simplemente por la idea de echar un rato agradable con otras personas atraídas por la misma afición al baile, y para ello las clases de salsa son un lugar insustituíble, sin los inconvenientes de los bares, que son para lo que son, para lo que siempre han sido.

Por unos u otros motivos, cuanto más practiques mejor lo harás. Como el sexo o besar, vamos. Vestidos, eso sí.

Así que ya sabes, baila todo lo que puedas.